CAPÍTULO IV: DE LOS DERECHOS DE LOS HERMANOS

Art.11

Cuando muera un hermano, tiene derecho a la asistencia al entierro de todos los hermanos o al menos doce que serán nombrados por riguroso orden de inscripción; si por causa mayor alguno no pudiera asistir, nombrará a otro que le sustituya mayor de 14 años. si la difunta fuera una hermana, regirán las mismas normas que para los hermanos.

Los familiares del difunto avisarán al secretario tan pronto como haya fallecido.

Art.12

En el entierro deberá ir el pendón y los cetros.

Art.13

Todos los hermanos tienen derecho a que la hermandad sufrague los gastos del sepelio de tercera clase. esto se entiende afecta a los hermanos que pagarán cuota de ingreso u cuota anual.

Art.14

Todos los hermanos varones tienen derecho a asistir a las Juntas Generales con voz y voto. A proponer  y discutir cuantas mejoras consideran beneficiosas para la hermandad. Tomar parte en la subasta y turno de banzos, desempeñar los cargos que les correspondan y los que la hermandad les confíe.

Art.15

Los banzos del Santo se asignarán de la siguiente forma: por subasta en primer lugar y en su defecto por sorteo.

 

CAPÍTULO III                                                                                          CAPÍTULO V