CAPÍTULO V: OBLIGACIONES DE LOS HERMANOS

Art.17

Todos los hermanos de ambos sexos están sometidos al cumplimiento de las obligaciones de todo buen católico: Observancia del descanso dominical. Confesión y Comunión anual. Buena conducta pública y privada.

Art.17

También están obligados al puntual pago de las cuotas y multas que se les impongan, así como la subasta de banzos.

Art.18

Están además obligados a la asistencia a Procesiones, Entierros y demás actos religiosos que se hicieren. Cualquier falta injustificada a procesiones o entierros, lleva consigo una multa de 25 pesetas y  10 pesetas respectivamente.

Art.20

Todos los hermanos quedan obligados a asistir a las procesiones en completa uniformidad: túnica color granate, capuz color caña, cordón de pita, tulipa, escudo, guantes y con la cara tapada por el pectoral. Ninguno se separará de las filas sin permiso de uno de los hermanos mayores, el cual se lo concederá cuando sea por causa justificada, tomando nota del que falte a lo anteriormente expuesto para imponerle el correctivo correspondiente.

Art.21

Quedará exento de la multa a que alude en artículo anterior, el que previamente o con posterioridad justifique dicha falta.

Art.22

La asistencia deberá ser personal.

 

CAPÍTULO IV                                                                                          CAPÍTULO VI